La ciberseguridad se ha convertido en uno de los ejes estratégicos de cualquier empresa. A medida que avanzamos hacia 2026, el crecimiento de la inteligencia artificial, la expansión del trabajo híbrido y el aumento de los datos sensibles en la nube dibujan un escenario lleno de oportunidades… y también de amenazas más sofisticadas. Las organizaciones deberán reforzar su capacidad de anticipación, detección y respuesta para mantenerse protegidas en un entorno cada vez más complejo.
A continuación, se detallan los principales retos de ciberseguridad que marcarán el 2026.
- Ciberataques impulsados por IA: amenazas más rápidas y más inteligentes
La democratización de modelos avanzados de IA permitirá que los ciberdelincuentes automaticen ataques, generen malware adaptable y realicen phishing hiperrealista.
Las empresas deberán incorporar IA defensiva, sistemas de monitorización en tiempo real y modelos de detección capaces de aprender y reaccionar con la misma velocidad.
- Protección del dato en la era del multicloud
El uso simultáneo de múltiples proveedores cloud se ha vuelto habitual, pero gestionar la seguridad de infraestructuras distribuidas será cada vez más complejo.
En 2026, las compañías tendrán que:
- Unificar políticas de seguridad,
- Garantizar la trazabilidad del dato,
- Implementar cifrado extremo a extremo,
- Y fortalecer la gobernanza digital interna.
- Riesgos derivados del trabajo híbrido y dispositivos no controlados
El teletrabajo estable y la movilidad provocan un aumento del número de dispositivos conectados fuera del perímetro corporativo.
Los ataques a través de accesos remotos inseguros seguirán creciendo.
Se impondrán medidas como:
- Zero Trust,
- Autenticación multifactor biométrica,
- Segmentación avanzada de redes,
- Y formación continua para empleados, el eslabón más vulnerable.
- Crecimiento del ransomware como modelo empresarial delictivo
El ransomware no solo cifra información: ahora roba datos, los revende y extorsiona con fugas públicas.
Para 2026, se espera una evolución hacia ataques más dirigidos y automatizados.
Las empresas deberán reforzar:
- Copias de seguridad inmutables,
- Sistemas de detección temprana,
- Protocolos de respuesta inmediata,
- Y simulacros de crisis cibernética.
- Regulación más estricta y necesidad de cumplimiento normativo
La Unión Europea avanza con marcos como NIS2, DORA y futuras regulaciones sobre IA y protección de datos.
Para muchas empresas, el reto será adaptar procesos internos, documentar riesgos y demostrar que cumplen con estándares cada vez más exigentes.
- Escasez de talento especializado
La demanda de profesionales en ciberseguridad crecerá más rápido que la oferta disponible.
Las empresas tendrán que:
- Invertir en formación interna,
- Automatizar tareas repetitivas,
- Crear equipos híbridos humano–IA,
- Y fomentar políticas de retención del talento.
- Seguridad en dispositivos IoT, OT e industrias conectadas
Desde fábricas inteligentes hasta flotas de vehículos conectados, la superficie de ataque se multiplica.
Los sistemas OT (Operational Technology) son especialmente vulnerables porque suelen integrar tecnología antigua con baja protección.
En 2026 será vital:
- Segmentar redes industriales,
- Actualizar firmware,
- Monitorizar tráfico en tiempo real,
- Y aplicar medidas específicas para IoT.
La ciberseguridad ya no es un aspecto técnico, sino un pilar estratégico del negocio.
Las empresas que quieran mantenerse competitivas deberán evolucionar hacia un modelo preventivo, inteligente y adaptable, donde la tecnología, los procesos y las personas trabajen de forma coordinada.
La pregunta no será si ocurrirá un ataque, sino cuán preparado está tu negocio para enfrentarlo y recuperarse con rapidez.
El equipo de Velorcios Group Cómplices de tu Transformación Digital





